El cuarto campeonato mundial de fútbol
que se realizó en el Brasil en 1950, en realidad se constituyó en un
año de trascendental importancia para la vigencia y continuidad de tan
vital actividad muscular a nivel universal, por el hecho, que ya se lo
anotó en líneas muy anteriores, de que en 1938, frente a los aprestos
bélicos que muy poco después desembocaron en la segunda conflagración
mundial, la FIFA se vió en la necesidad y obligación de suspender los
torneos mundiales de fútbol, suspención que tuvo una duración de 12
años y que precisamente en este año de 1950, se procedía a su
reiniciación en la República de Brasil, despertando por consiguiente,
el inusitado interés no solo por parte de los países ávidos de estar
presentes en tan importante evento universal, sino, el despertado
también en la masa mundial adicta al más popular de los deportes.
Paralelamente en nuestro país, como era lógico
suponer, ocurrió exactamente lo mismo, mas aún teniendo en cuenta que
Bolivia había sido motivo de una "invitación muy cordial"
por la FIFA a ser partícipe de tan grandioso encuentro internacional,
sucediendo cosa semejante con Chile, clasificados directamente al Brasil,
sin ningún proceso eliminatorio, contrariamente a lo que sucedió con
otros países, que pelearon y lucharon por obtener un pase al mundial de
Brasil, asignandole a Bolivia el grupo 4, junto al solitario Uruguay, en
tanto que las demás selecciones, estuvieron en grupos conformados por
lo menos en base a tres selecciones, como se puede observar, resulta muy
suigéneris que pone en duda la buena fé de la FIFA con respecto a la
incómoda situación de Bolivia, sin olvidar que Chile, estuvo en el
grupo 2, conformado por 3 federaciones nacionales; algo más;
precisamente Uruguay y el Paraguay, también sin ser sometidos a
eliminatoria alguna, directamenta clasificaron al Brasil y
Paraguay lidió en su grupo, con tres seleccionados y entonces nos
preguntamos ¿por qué a Bolivia sola y nada menos que con el Uruguay?
es un interrogante que nunca pudo ser aclarado, ni por la FIFA, menos
por nuestra Federación Boliviana de Fútbol de aquel entonces. Bueno...
las cosas se determinaron así y amén.
También deseamos hacer incapié en un otro hecho muy
importante acaecido en vísperas de nuestra participación en el mundial
de Brasil. Resulta que hasta antes de 1950, prácticamente desde 1945,
más o menos, el fútbol boliviano se desenvolvíadentro de un contexto
aparentemente amateur y decimos aparentemente, porque la opinión
deporrtiva del país, estaba muy segura que nuestros jugadores de
Primera División, no recibían ningún emolumento o salario mensual y
la prestación de sus servicios al fútbol, no era más que su
febricitante devoción al deporte y el deporte del balonpié; pobres
ilusos, pues, entre bastidores o debajo del entrepiso, los arreglos
económico-financieros para que tales o cuales jugadores jueguen por
determinados clubescon directivos a la cabeza de poder económico,
habían sido la norma y desde mucho tiempo atrás, pero, difícil de
comprobar. Entonces, con excelente criterio, además de sagáz e
inteligente, los personeros directrices de la Asociación de Fútbol de
La Paz, sin importar la parcialidad de su actitud, a fin de destrrar ese
manejo oculto y nada ético, que iba en desmendro de los clubes llamados
chicos, resolvieron tomar una desición valiente: la creación de la
Sección Profesional del Fútbol Paceño, creación a la que poco
después, se alinearon las asociaciones de Cochabamba y Oruro, y unos
pocos años posteriores, hicieron lo mismo otras asociaciones
departamentales del país, hasta que finalmente quedó consolidado el
fútbol profesional en Bolivia, hoy por hoy, vigente. Como el
acontecimiento tuvo un carácter sobresaliente en materia de cambios, al
estilo revolucionario, el hecho lo catalogamos un hito positivo en
los anales del fútbol boliviano, anotando la fecha de la creación del
profesionalismo nacional como un acontecer histórico, 25 de mayo de
1950, a dos meses de la inauguración del campeonato mundial en Brasil.
Pués bién, analizados estos pormenores que son de
interés de la opinión deportiva y especialmente futbolera del país, a
continuación, pasamos a comentar lo que significó nuestra presencia en
el mundial.
Resuelta nuestra participación en el mundial de 1950,
la Federación Boliviana de fútbol, conformó la siguiente delegación
al Brasil. Estuvo presidida por su titular, el doctor Alfredo Galindo
Quiroga; Delegados, los señores José Manuel Villavicencio y
Humberto Zavala; Adscritos, los señores Adalberto Violand y
José Quintanilla; en calidad de Director Técnico, el señor Mario
Preto, Preparador físico, el Pruf. Félix Deheza y la
siguiente plantilla de jugadores: Eduardo Gutiérrez, José
Bustamante, Duberty Aráoz, Antonio Greco, Antonio Valencia, Celestino
Algañaráz, Victor Agustín Ugarte, Roberto Capparelli, Benigno
Gutiérrez, Leonardo Ferrel, Vicente Arraya, Alberto Achá, René
Cabrera, Juan Guerra, Víctor Brown, Mario Mena, Benedicto Godoy,
Héctor Saavedra y Benjamín Maldonado.
El IV campeonato mundial de fútbol se inauguró el 23
de junio de 1950 y recién, el 2 de julio, se enfrentaron Bolivia y
Uruguay en el estadio Independencia de Belho Horizonte a partir de las
16:00 hrs. para tal efecto, la selección boliviana presentó a estos
jugadores: Gutiérrez, Bustamante y Aráoz, Grecco, Valencia y Ferrel,
Algañaráz, Ugarte, Capparelli, Benigno gutiérrez, y Maldonado. Un
resultado catastrófico desde luego; 8 goles nos propinaron los
uruguayos con un ffantástico equipo que al final obtuvo el título de
campeón, torneo del que se recuerda el histórico y famoso "marcanazo"
por el hecho de que los uruguayos derrotaron a los brasileros por 2-1 en
su propia cancha. Como dato llamativo, anotamos que en el plantel
boliviano, existía hegemonía de jugadores pertenecientes al club
profesional Litoral de La Paz, ocho en total, a raíz de que Litoral,
obtuvo consecutivamente los campeonatos del fútbol paceño de los años
1947, 48 y 49 y que por otra parte, efectivamente fué un conjunto
maravilloso, uno de los mejores y más brillantes que ha tenido el
fútbol paceño, constituidos por auténticos cracks de entonces,
incluso, tuvo el privilegio de representarnos en el primer campeonato de
campeones de Latinoamérica realizado en Santiago de Chile el año 1948,
torneo continental en el que el centro forward de Litoral, Roberto
Caparelli, se constituyó en el máximo goleador con 7 tantos;
precisamente en ese certámen sudamericano es de donde nació la idea
que dió orígen a la creación de la Copa Libertadores de América hoy
en boga; tampoco se se debe olvidar que a la nómina de nuestra
selección que asistió al Brasil, se debe agregar la participación del
más grande jugador que tuvo bolivia, jamás superado hasta ahora, Víctor
Agustín Ugarte, llamado, precisamente por su alta investidura
como hombre de del fútbol. "El
Maestro"; Victor Agustín Ugarte,
hizo su debut en La Paz, formando parte del club Bolívar, un 20 de
junio de 1947. En gral., aquella selección que nos representó en el
Brasil, por la constelación de estrellas que tenía, quizás fué uno
de los más brillantes que tuvo el país; nos parece que la falta de
experiencia, la humildad y la presión psicológica al verse por primera
vez frente a un público exigente y la gran calidad de los uruguayos,
los disminuyó desde un principio.
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