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Propiedad intelectual:
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Revista Unica de Servicios BolivianoS
Propiedad intelectual registrada.

Primer ejemplar:

Julio 2006

Publicación mensual de distribución gratuíta en Bolivia y en la Argentina.
Tirada: 5.000 ejemplares.
Bs. As. - Argentina.

 

Inicio fútbol boliviano Resumen de mundiales Mundial de 1930 Mundial de 1950 Eliminatorias 1934 a 1990 Mundial de 1994 Colofón

ELIMINATORIAS PARA EL MUNDIAL DE 1994

BOLIVIA POR FIN ESTA EN EL MUNDIAL DE 1994!!!

Ya no por invitaciones, más contrariamente, por derecho propio, por méritos corporativos que nadie puede darse el lujo de discutir ni poner en duda.

Acontinuación veremos paso a paso, la campaña que le cupo desempeñar a la selección boliviana duramte la férrea lucha que le demandó en las eliminatorias de 1993, enfrentando en su correspondiente grupo, al Brasil, Uruguay, Ecuador y Venezuela; capítulo por capítolu, nos esforzaremos por presentar al internauta, cada encuentro, en lo posible, detallado, para que se vuelvan a revivir auténticas hazañas que en mucha medida han modificado el espíritu nacional, para hacer ver, definitivamente, que los bolivianos, si, podemos.


Primer encuentro:   Bolivia (visitante) - Venezuela (local)

18 de julio de 1993. El equipo boliviano, por disposición del Prof. Azkargorta, ingresó al campo de juego, con los siguientes jugadores:  Darío Rojas, Carlos Borja, Marco Sandy, Gustavo Quinteros, Miguel Angel Rimba, Luis Cristaldo, Milton Melgar, Marco Antonio Etcheverry (reemplazado por Ramiro Castillo), William Ramallo (reemplazado por Alvaro Peña). por su parte el Prof. Dujkovic dispuso la siguiente alineación venezolana: José Gómez, Carlos García (después Héctor Rivas), Alexander Echenique (reemplazado por Ricardo Milillo), Luis Morales, Leonardo Gonzáles, Marcos Mathías, Sergio Hernández, Edson Rodriguez, Osvaldo Palencia, José Dolgetta y Pedro Camacho.

Asistencia de público, aproximadamente unos 12.000 espectadores, de los que una importante cantidad, eran bolivianos, arribados de Colombia, de la misma Caracas y de otros sitios aledaños, todos, asentados en el Estadio denominado, el Polideportivo Cachamay; el clima reinante en esos instantes, 38 grados de temperatura a la sombra, como para desfallecer, por lo menos para nuestros jugadores de la zona altiplánica.

Dirigió el encuentro el señor Bernie Ulloa, de nacionalidad costa riquense, colaborado por sus compatriotas de línea, Víctor Alvarado y Jorge Cantillano.

Como fue el partido.- A los 14 minutos del encuentro, el grán sofocón para todos los bolivianos; el verdugo, Osvaldo Palencia, con un disparo de larga distancia, que aparentemente no llevaba dinamita, mas bién, fue un error humano que a cualquier golero le puede ocurrir, hasta al más pintado, caso Taffarel de Brasil, aquí en La Paz, frente a nuestra selección, ante shut de Etcheverry. Darío Rojas, suponemos, tuvo que soportar interna y momentáneamente, un enorme traumapsicológico, pero, tuvo la capacidad de ánimo, en reparar su gran falla, que sus mismos compañeros lo comprendieron. Pasados 13 minutos, cuando no, Erwin Sanchez, a los 27 minutos, de magistral tiro libre y de difícil situación, envía el balón al fondo de la red; los bolivianos quedamos atónitos por unos segundos por semejante facturación, para después, festejar alborozadostan preciosa conquista que fué el cominzo del fin para los venezolanos; luego vienen las acciones de un conjunto hilvanado, coherente, con luces para que Ramallo, 29 minutos, en gran jugada, aumente a 2 la cuenta; después y antes de concluir el encuentro, 39 minutos, de su primera fracción, Luis Cristaldo, en una carrera desenfrenada por su costado, se acercó hasta el arco y ante la salida de Gómez, con excelsa maestría, mande elbalón al otro extremo, elevando a 3 el score.

En el segundo tiempo, con una selección afiatada, segura de sí misma, tranquila en su accionar, frente a una Venezuela totalmente desconcertada, un Ratomir Dujkovic, llevándose las manos a la cabeza o tapándose los ojos a cada gol boliviano, con un público que más se dió a la tarea de festejar las jugadas del onceno boliviano, no se sorprendió por la seguidilla de goles que luego vinieron, todos de gran calidad y gestados con genialidad, creatividad e ingenio; William Ramallo, siempre oportuno, logrando el cuarto tanto a los 15 minutos; otra vez el grande Erwin Sánchez, encajando el quinto, a los 18 minutos; Ramallo, nuevamente,con los faroles encendidos, aumentando a 6 el score a los 22 minutos y finalmente, suponemos, en uno de los mejores goles de estas Eliminatorias, la inteligencia de Erwin Sanchez, vuelve a enloqquecer a todos los bolivianos; qué golazo!; en jugada magistral, robando el balón a un contrincante, escapando por su sector y luego solo, completamente solo, a la salida desesperada del cuida palos venezolano, queriendo achicar ángulos, Erwin, eleva el balón, haciéndolo pasar por encima de la cabeza, en un clásico "sombrerito" como reza el argot futbolero, tanto logrado a los 26 minutos.

El pleito con Venezuela, había sido sellado, oleado y sacramentado. Un auténtico futbol-ficción, con un resultado inopinado, 7-1 y punto.

Todo el país, no pudo contener la inmensa emoción que animaba a niños, jóvenes, hombres, mujeres, bah!... toda una multitudinaria población, en calles, plazas, avenidas, zaguanes, callejones, etc. alborozados de contento, incrédulos de lo acontecido en Puerto Ordaz, por semejante resultado; es que no podía ser de otra manera; Bolivia vivía, antes de este acontecimiento, una especie de inconformismo, desasosiego, gruñidos, molestos, amargados y con muchas dosis de desmoralización, como respuesta a una situación económica y social que no es de los mejores; pero, todo este malestar pasó a un segundo y tercer plano; esto y mucho más, es lo que depara el deporte en general y el fútbol en particular, siempre abriendo espectativas, pero, el festival de goles en Puerto Ordaz que significaban 2 puntos de oro para las pretensiones de nuestra selección, siguen y suman.

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Segundo encuentro: Bolivia (local) - Brasil (visitante)

Por supuesto que con el seleccionado brasilero, aún actuando como dueños de casa, no solo que sería difícil, sino dificilíosimo, demasiado conflictivo; las razones, quizás muy pocas, pero, inmensamentes contundentes, entre las que sobresalenla innegable y admirable capacidad del fútbol carioca, el talento para jugar partidos vitales en tierra extranjera, planteando estrategias y moldes tácticos en un campo de juego, a gusto y sabor de sus conveniencias, reteniendo la pelota, enfriando y modulando la circulación de la esférica, repartiendo y distribuyendo a sus jugadores en los sitios precisos, tranquilizando a sus oponentes, sobre todo, a los que consideran desequilibrantes, con una marcación, que si bién no es de hombre a hombre, lo es en bloque, cerrando o taponando todos los vacíos e impidiendo el accionar individual de los armadores sutiles del equipo contrario; además la contextura física de susu hombres, que es realmente envidiable, sumados a la habilidad, maestría y cortesía que tienen todoss y cada uno de sus players, respecto al manejo de la pelota; el jugar sin balón, es otra característica que tienen en su haber los brasileros y paara cuya ejecución, se requiere de una preparación física individual extraordinaria, preparación que se vislumbra nítidamente en el campo de juego; en fin, son dones y cualidades que hacen del fútbol brasilero, uno de los mejores del mundo.

La actuación de los brasileros en canchas bolivianas, indudablemente que había despertado inusitado interés; era la comidilla del día, en las calles, plazas, avenidas, restaurantes, en los hogares, oficinas, etc. todo estaba copado con el encuentro de fútbol por las eliminatorias del 25 de julio, donde el estado de tensión, no podía ser disimulado.   A nivel internacional, se tejieron muchas versiones, todas antojadizas, como aquella en sentido de que la Federación Boliviana de Fútbol, a sugerencia de los directivos de la Confederación brasilera, estaría en tratativas para cambiar de sede, es decir, en lugar de que se juegue en LA Paz, se lo podría llevar a cabo en Santa Cruz por el asunto del tan trillado de la famosa altura, por sumas exorbitantes en dólares, extremo que los mandamáses de nuestra matríz, no solo que la desmintieron, sinó, que la rechazaron en los términos más enfáticos; a este estado de tensión, se sumó la oferta del Colo Colo por el traspaso de nuestro crédito, Marco Antonio Etcheverry, a susu filas por una suma cercana a los 800 mil dólares americanos, asunto que el mismo seleccionado boliviano no le asignó mayor importancia, declarando a la prensa que prefiere dedicarle todo su tiempo a la representación nacional, sin embargo, la transferencia se hizo realidad, pero, con ciertas reglas que prioricen la actuación de Etcheverry en la selección. Por su parte, los brasileros, sin poder ocultar su gran preocupación, organizaron a través de sus medios periodísticos y de televisión una campaña infame, carente de toda ética deportiva en contra de la altura, llegando incluso a afirmar que la FIFA tenía en carpeta, prohibir en forma definitiva, la realización de encuentros internacionales de fútbol en países cuya altura sobrepase los 2500 metros sobre el nivel del mar, aspecto que fué negado por esa entidad mundial, sin embargo, parecía que la FIFA quería hacer y decir para detener los aprestos de Bolivia de llegar al mundial de 1994, pues, no debe olvidarse que después de la Copa América en el Ecuador, nuestro jugador Miguel Angel Rimba, junto al cuidapalos brasilero Zetti, fueron acusados de haber utilizado estimulantes en ese torneo, encontrándose en sus exámenes de orina, vestigios de cocaína; se armó todo un alboroto a nivel mundial y ante los enfáticos rclamos y reprsentaciones de tipo científico que nuestro país presentó a la FIFA, ésta organización, ante la reaalidad de los hechos, levantó sus medidas extremas para aplicar una multa pecuniaria en dólares; lo que sucedió fué, que tanto Rimba, cuanto el jugador brasilero, se sirvieron un brebaje del mate de coca "Chimate", cuyo uso es muy común en nuestro medio, pues, es lo primero que se invita en La Paz, a todos los visitantes distinguidos o no, para contrarrestar los efectos que puede producir la altura, como cefaleas, trastornos gastrointestinales, ligeros mareos, y otros sin importancia; con esta filosofía científica, así lo hicieron el Presidente Menem de la Argentina, los Reyes de España, su Primer Mionistro suárez, España, Fidel Castro de Cuba y un buen número de personajes.

Domingo 25 de julio de 1993. El Estadio Hernando Siles para unos y el Olímpico para otros, lo cierto es que nuestro coqueto monumento del deporte que es un orgullo nacional, quedó totalmente abarrotado, con cerca a los 50 mil espectadores. Bajo arbritraje del sopla pito paraguayo, señor Juan Francisco Escóbar, colaborado por sus connacionales sñores Emilio Gonzáles y Luis Mereles, a horas 15:30 de ese domingo 25 de julio, los equipos de Brasil y Bolivia ingresaron al campo de juego, con las siguientes alineaciones: por Bolivia: Carlos Trucco (Argentino nacionalizado), Carlos Borja, Marco Sandy, Gustavo Quinteros (Argentino nacionalizado), Miguel Angel Rimba, Luis Cristaldo, Milton Melgar, Julio César Baldiviezo, Erwin Sánchez (reemplazado por Ramiro Castillo), Marco Antonio Etcheverry y William Ramallo, este último, reemplazado por Álvaro Peña.

Brasil, por su parte lo hizo con los siguientes jugadores: Taffarel, Cafú, Valber, Marcio Santos, Leonardo, Mauro silva, Luis Enrique, Zinho, Rai (reemplazado por Palinha), Bebeto y Muller.

Fué un encuentro de campanillas, donde el estdo tensional en ambos equipos, desde un principio, prevaleció sobre la tranquilidad y un público que en ning;un momento dejó de alentar con su célebre griterío de bo,bo,bo, li,li,li, via,via,via, VIVA BOLIVIA, TODA LA VIDA!!!, sin embargo, aún bajo la presión de unos nervios, un comportamiento impecable en comparación a otras latitudes del mundo.   Para muchos, el partido, no era apto para cardíacos. Alternativas de gol para ambos conjuntos, especialmente de los bolivianos, que desde un comienzo, entraron a romper con todo, se dieron íntegros.  Un primer tiempo, sin goles. A los 39 minutos del segundo tiempo Valber, 6 de la conclusión del encuentro, cuando Etcheverry asomó al área con grandes posibilidades de conquistar la apertura del marcador, lo derribó ilícitamente; sin dubitaciones, el arbitro, señaló el punto del penal para la selección nacional. Gran expectativa, nervios, gritos, llantos, gente de pie, otros tapándose los ojos, no querían ver nada, oraciones, en fin, toda una tragedia, todo un drama. El elegido para hacer efectiva la sanción, Erwin Sánchez; no queremos imaginarnos el grado de compulsión que en estos momentos animaba a nuestro crack, supuestamente, el más canchero y experimentado. Que pasó con Sánchez! nadie lo sabe ni nadie lo entiende, pero, falló el tiro penal; creo que todos, observamos en él, una dubiotación antes de lanzar el tiro y el portero Taffarel, adivinó la intenciones del recio delantero nativo. Los espectadores, no creían, todavía lo que había pasado, despertaron con una repentina explosión que trascendío por los ámbitos de la ciudad de La Paz, pues, Etcheverry, cerca a la línea de fondo del lado izquierdo, insensiblemente se fue al fondo de las redes; éste gol, se produjo a los dos o tres minutos que Sánchez había errado el penal, cuando corrían 43 minutos; poquito depués, el público, por esas coincidencias que ocurren en el fútbol, tampoco había salido de su festín a consecuencia del tanto logrado por Etcheverry, nuevamente le dió continuidad a su estado de frenesí hasta la locura, pues, Alvaro Peña, ante desborde y pase de Melgar, corrió solitario con el balón que no se le desprendía de los zapatos en dirección al arco por el costado izquierdo, instantes en que Taffarel sale a cubriri los ángulos y el ducho y brillante goleador, envía un fuerte derechazo que haciendo pasar la pelota por debajo del cuerpo del cuida palos, la envía al fondo de los piolines; el marcador se4alaba los 45 minutos, quedando consolidado el triunfo. No solo que se había derrotado a un poderoso representativo, sino, se le arrebató un liderazgo en su condición de invicto que lo había mantenido a lo largo de 40 encuentros en fases eliminatorias.

Relatar lo que aconteció después del encuentro, es prácticamente inenarrable; como festejó el pueblo boliviano semejante e inopinado triunfo; que decir de nuestros compatriotas asentados en lejanas tierras del universo, que en vivo y directo, tuvieron la oportunidad de hacer vivencia de tan trascendental encuentro y victoria del seleccionado boliviano, habriéndosele, unas perspectivas favorables y extraordinarias que muy pocas se ha visto, para llegar al mundial. Si se pudo con el Brasil, por qué no con el Uruguay y el mismo Ecuador, era el estribillo que después estuvo en boca del entusiasmado y alzado boliviano.

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Tercer encuentro: Bolivia (local) - Uruguay (visitante)

Domingo 8 de agosto de 1993. Nuevamente el coloso Estadio Hernando Siles, irg'iéndose enhisto otra vez, para ser testigo de otro gran acontecimiento futbolístico de nivel mundial. Otros tantos 50 mil espectadores cómodamente sentados, esperando bullangueros el inicio de tan esperado encuentro. Cuando el juez principal designado, semor Iván Guerrero, acompañado de sus jueces de línea, señores Jorge Díaz y Omar Sanhueza, los tres de nacionalidad chilena, llamó a los rivales, Bolivia no dubitó en presentar la siguiente conformación: Carlos Trucco, Carlos Borja, Miguel A. Rimba, Gustavo Quinteros, MMMarco Sandy, Luis Cristaldo, Julio César Baldivieso, Milton Melgar, Ramiro Castillo (reemplazado por Marco Etcheverry), Erwin Sánchez y William Ramallo (reemplazado por Alvaro Peña).

Uruguay puso a los siguientes seleccionados: Siboldi, Daniel Sánchez, Fernando Kanapkis, José Herrera, Alvaro Gutierrez, Nelson Cabrera, Héctor Morán, José Salazar, Daniel Fonseca (reemplazado por Eber Moas), Enzo Francescolli y Ruben Sosa, reemplazado éste último por el "pato" Carlos Aguilera.

Los uruguayos, desde el inicio del partido, quisieron controlar el manejo del balón, a expensas de su adecuada retención, con pases retrasados e intentos de llegar a la portería de Trucco con contragolpes bien  concebidos, sin embargo, los bolivianos que ingresaron, tal cual lo hicieron con Brasil, sorprendieron en muchos pasajes del primer tiempo, con escapadas de buen fútbol y remates sorprendentes al arco contrario, como que en dos o tres ocaciones estuvieron a punto de lograr sus objetivos, donde el portero Siboldi, respondió con mucho acierto. Un primer tiempo que no dá para muchos comentarios más, donde las defensas prevalecieron sobre los ofensivos; con un empate sin apertura de marcador, ambos conjuntos se retiran a los vestuarios.

En el segundo tiempo, las cosas cambiaron radicalmente, gracias al experiemntado Prof. Azkargorta. El ingreso de Marco Etcheverry por Ramiro Castillo, visiblemente lastimado en una de sus rodillas, le dió más ímpetu avasallador al conjunto boliviano y a los 27 minutos, cuando no, Erwin Sánchez abría el camino del triunfo con un espléndido y alentador tanto; diez minutos después de la primera algarabía de los espectadores, el "diablo" Etcheverry, aumentaba la cuenta a 2, cuando corrían los 37 minutos, para que cuatro minutos más tarde, Milton Melgar, el inteligente hacedor de fútbol y por que no, de goles, señale el destino del Uruguay con otro golazo a los 41. Alos 46 minutos, momentos en que el 3-0, parecía estar consolidado, Francescoli, maravilloso crack del fútbol mundial, en un tiro libre encajó el solitario tanto de honor para los uruguayos.

Los mejores en Bolivia? TODOS, entregándose alma, vida y corazón; sería absurdo, que no respondería a la lógica, pretender elegir al más talentoso, pues, todos lo fueron, todos se esforzaron y todos brillaron, incluyendo por supuesto, al pueblo boliviano, cuya participación y no nos vamos a cansar de enaltecerlo, fue maravilloso, increíble, convirtiéndose en un protagonista activo.

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Cuarto encuentro: Bolivia (local) - Ecuador (visitante)

Domingo 15 de agosto de 1993. Como de costumbre, el Hernando Siles abarrotado de espectadores, más de 45 mil. Fué árbitro del partido, el señor Hernán Silva de nacionalidad chilena, acompañado en las líneas laterales, por sus compatriotas los señores Mario Maldonado y Luis Navarrete. Bolivia ingresó al campo de juego con: Trucco, Borja, Rimba, Sandy, Quinteros, Cristaldo, Melgar, Baldivieso, Sánchez, Etcheverry (reemplazado por Villaroel) y Ramallo (reemplazado por Peña). En tanto que el representativo ecuatoriano, presentó a: Espinoza, Tenorio, Caraballi, Capurro, Muñoz, Carcelén, Hurtado Eduardo, Aguinaga, Hurtado Ivan, Corones, Noriega

Más que un buen cotejo, fue más bien un encuentro jugado a tensión con jugadas impresisas por ambos lados, sin embargo de que algunos de los nuestros, despercdiciaron un buen par de ocaciones en este primer tiempo; pero, como reza la sentencia, la fina vuelve; a los 18 minutos, un sobervio pase de Melgar, con la brillantéz que le caracteriza, permitió que Erwin Sánchez, avanzara unos metros para luego enviar un furibundo cañonazo de unos 20 y 30 metros que debió ser un golazo, pero la pelota, tocando apenas la mano del arquero, hizo estremecer el travesaño y al público asistente, de cuyo remate ingresa William Ramallo y volcando por los aires con la espectacular "palomita", incrusta la esférica en el fondo del arco, a expensas de un frentazo imparable. Un gol tempranero que en lugar de disminuir el estado de ánimo de losecuatorianos, contrariamente los levanta y desde entonces, sus cargas son desenfrenadas, buscando la paridad del score y sometiendo a nuestra seleccin, sin embargo, tres o cuatro embates de los bolivianos estuvieron a punto de elevar la cuenta, pero, las buenas intervenciones del golero visitante, cuanto la carencia de tranquilidad de los nuestros, especialmente Ramallo, Sandy y Quinteros, postergaron un triunfo mas claro y contundente. Así concluyó el primer tiempo. en el segundo, las cosas no cambiaron fundamentalmente con la selección nacional, muy cuidadoso en el manejo y reparto del balón y un Ecuador sin repetir sus embates del primer tiempo, hasta que casi al final del encuentro, Ecuador estuvo a punto de lograr su azaña ante la soledad de Aguinaga con el balón, en un frente a frente con Trucco, pero, nuestro portero con una genial acción, desbaratando una situación por demas complicada; fué un sofocón tremendo que todos sintieron y que bien pudo desencadenar infartos cardíacos.

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Quinto encuentro: Bolivia (local) - Venezuela (visitante)

Domingo 22 de agosto de 1993. En el Estadio Hernando Siles; más de 45 mil espectadores. Arbitro del encuentro, el señor Sabino Farías del Paraguay, junto a los cancerbores de línea, los señores Juan Ortiz y Miguel Fernández; Bolivia con pequeñas variantes presentó el siguiente plantel: Trucco, Borja, Rimba, Sandy, Quinteros, Cristaldo, Melgar, Villaroel(reemplazado por I. Castillo), E. Sánchez, Etcheverry, Ramallo (sustituído por A. Peña). Los venezolanos con: Gómez, Paezpumar, Contreras, Filosa, Rodríguez, García, Rivas (reemplazado por Luis Morales.

Primer tiempo, un 1-0 intranquilizante; Ramallo, logrando el primer tanto, a los 8 minutos, sin embargo el dominio boliviano; el público asistente, sin dejar de mostrar su honda preocupación. Se haca, muchas veces conflictivo jugar contra un conjunto que tapona por todas partes, jugando defensivamente, agrupándose en el fondo. Que cosas habrá dicho el Prof. Azkargorta, en el descanso de sus pupilos, pero, por lo visto en el segundo perioda, an tenido que ser muy importante, de tal manera que al reiniciarse el encuentro, la selec. bol. fué otra, al convertirse en un vendaval y una y otra fabrica de hacer goles y que goles!. Melgar el segundo, a los 13 minutos; Sánchez el tecero a los 24'; el cuarto por mediación de Sandy con un frentazo en los 30'; el "diablo"Etcheverry, en 2 minutos consecutivos, aumentantando a 6 los goles, 36' y 37' minutos respectivamente, y finalmente Melgar, sobre los 45' cerrando la tanda de goles; una verdadera pena y un gran desconsuelo para la selección de Venezuela recibiendo 14 goles en 2 partidos. El resultado del encuentro, no amerita comentario alguno; no se puede hechar leña al fuego, sería una insensatéz. lo rescatable, es que nuestra selección, con 5 encuentros jugados, ha acumulado 1o puntos, situándose a un traves de dedo para llegar al Mundial de 1994.

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Sexto encuentro: Bolivia (visitante) - Brasil (local)

Domingo 29 de agosto de 1993. Simplemente, de acuerdo a nustras normas, sin mayores comentarios que no corresponden, indicaremos este capítulo, informándoles algunos pequeños detalles ocurridos en Recife.

Por supuesto, estadio de Recife, capital del estado de Permambuco, repleto de espectadores, 70 a 80 mil. Aórdenes del referí paraguayo Oscar Velázquez, asistido por sus compatriotas Venancio Marquez y Demecio Romero, Bolivia presentó esta plantilla: Trucco, Rimba, Sandy, Quinteros, Borja, Cristaldo, Melgar, Etcheverry (reemplazado por Peña), Sánchez, Ramallo, Alvaro Peña. Por su parte el Brasil lo hizo con: Taffarell, Jorghinho, Rocha, Gómez, Silva, Branco, Dunga, Raí, Bebeto, Mullher y Zinho, luego Palhinha.

Los goles cariocas en este orden: 6 en el primer tiempo; Raí a los 12' , Mullher 19', Bebeto 23', Branco 35', Gomez 35'; en la segunda fracción, otra vez Bebeto sobre los 3' del encuentro.

De esta manera se cierra, aunque un capítulo negro pero sin la trascendencia que podría significar en cualquier otra circunstancia, sin embargo, nuestras posubilidad de llegar al mundial de EE.UU. permanecen intactas, lo más saludable es que la misma prensa deportiva implemente muchas veces para esta ocación, frenó sus ímpetus, debido posiblemente, a todos aquellos prolegomenos ocurridos en el Brasil ocurridos en el partido y a la reacción del pueblo boliviano en un franco y decidido apoyo de sus seleccionados, enhorabuena.

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Septimo encuentro: Bolivia (Visitante) - Uruguay (local)

Domingo 12 de septiembre de 1993. Escenario el legendario Estadio Centenario, con un lleno complet. El arbitro un descolorido y alterado colombiano, Armando Pérez Hoyos, colaborado por sus conciudadanos, Daniel Perdomo y Daniel Wilson pinchando las llantas bi;en infladas de los bolivianos. Bolivia jugó con este plantel: Trucco, Rimba, Peña, Sandy, Quinteros, Riveros, Borja, Cristaldo, Melgar, Baldiviezo (reemplazado por Pinedo), Sánchez, Ramallo, Alvaro Peña. (Donde estás diablo!!!). El Uruguay lo hizo con: Siboldi, Mendez, Herrera, Canales, Batista, Dorta, Gutierres, Francescoli, Aguilar, Fonseca, Cedrés.

A estos árbitros FIFA!!!, pero por Dios!, cuando podrán tener la alternativa de ser decentes, honestos, auténticos profesionales; que prurito para ensañarse contra Bolivia; circularán dólares? iniciando el encuentro a los 2' y penal!! contra nuestra selección, injusto, atrevido, osado, que Francescoli convierte; si millones y millones de televidentes lo hemos visto una y otra vez. de entrada nomá un duro machetazo en la mente de todos los seleccionados y todos los bolivianos, daban ganas de llorar, sin embargo, que contrariedad para los uruguayos!!! y para el árbitro, pues vino lo increíble a los 23', ante extraordinario balazo de Sánchez de tiro con pelota detenida, y un Siboldi confundido queriendo tapar el disparo y que apenas se le vá de las manos y ahí está, otra vez!!, Ramallo 1-1, así concluyó este primer período, luego llegaron las expulsiones de Peña y del "pato" Aguilera, quedando ambos con 10 jugadores. El segundo tiempo gran batalla, escupitajos, palabras soeces y un infame mal llamado árbitro, contemplativo, sin verguenza alguna, llegando al extremo de su infamia, haciendo jugar prácticamente 9 minutos adicionales, con la idea, seguramente de que los uruguayos conviertan el gol ansiado, que vino en una jugada dudosa de Fonseca, el nefasto árbitro Pérez Hoyos, que posteriormente fué suspendido por la FIFA, medida que no compensa de ninguna maneraa, el tremendo mal que le hizo a nuestra selección.

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Octavo encuentro: Bolivia (visitante) - Ecuador (local)

Domingo 19 de septiembre de 1993. Con un estadio Monumental de Guayaquil, "Isidro Romero", de 100 mil espectadores, de cpacidad, no llegaban ni a los 10 mil; graderías casi, totalmente desiertas. bajo el arbitraje del colombiano, John Jairo Toro, asistido por sus compatriotas Daniel Wilson y Dember Perdomo.

La selección boliviana presentó: Trucco, Soruco (reemplazado por pinedo), Sandy, Quinteros, Rivero, Cristaldo, Borja, Melgar, Baldivieso, Sánchez y Ramallo (reemplazado después por Etcheverry), la selección del Ecuador presentó: Espinoza, Coronel, Noriega, Hurtado, Capurro, Tenorio, Aguinaga, Fernández, Chala (reemplazado por Carcelén) , Avilés, Calderón (sustituido luego por Gadica).

A los 46' vino el primer gol del partido Ramallo, alegría total en el pueblo; sin embargo al reiniciarse el encuentro, vino un segundo tiempo que se convirtió en una pesadilla para todos los bolivianos, porque los ecuatorianos salieron con todo, despue's de una lucha constante en el arco boliviano, vino el gol de los ecuatorianos a los 38' del segundo tiempoRaúl noriega, sorprendió con un fuerte disparo a Carlos Trucco, poniendo el marcador 1-1; los restantes 8 minutos que adicionó el árbitro Jairo Toro, fueron un verdadero infierno, en fin, llegó la hora sonó el pito tan ansiado por todos los bolivianos.

BOLIVIA POR FIN ESTA EN EL MUNDIAL DE 1994 !!!

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