(Foto:
Grupo de Indigenas yamparáez. En primer plano dos mujeres
tocadas con hermosos sombreros planos exornados con lentejuelas
y cintas de colores. Llevan en la frente un cinto del que penden
monedas, sobre los hombres luce un "unku", tejido
sujetado por una cuchara de plata llamada "Topo". Pujillay
en Tarabuco Chuquisaca-Bolivia.)
En Torotoro, un aldea grande, situada en la
provincia Charcas, al norte del departamento de Potosi-Bolivia,
el 25 de julio, varias comunidades esparcidas en esta insólita
región, se reúnen para los festejos de San Santiago El Mayor.
Comparsas de nativos, lujosamente ataviados,
llegan al pueblo acompañados por la más pura música andina,
jecutada en aerófonos (jula - julas) y "charangos", instrumento
que tiene 5 pares de cuerdas y una pequeña caja de resonancia.
Aunque el charango denota en su concepción nítida influencia
europea, es, en sí mismo, un instrumento inventado por los
músicos nativos. Del charango nacen maravillosas melodías y
poemas musicales excelsos.
(Foto:
Indiginas yamparáez. En primer plano un hombre engalanado con
vistosos tejidos hechos en telares horizontales. Los tejidos de
la región de Tarabuco demuestran la alta técnica textil que
alcanzaron los nativos de América. Luce montera "ticachascada"
(con flores). Pujillay en tarabuco, Chuquisaca-Bolivia.)
Sin temor al equívoco se puede afirmar que la
más pura música andina se conserva en el norte del departamento
de Potosí.
En Torotoro, (así como en Macha, Pocoata,
Pujro, etc; poblaciones del norte de Potosí), se dan cita los
pueblos regionales para relizar el Tinku (palabra
queschwa: duelo o encuentro) tradición que se trasnporta desde
la precolonia a la actualidad. Entre los pueblos agricultores se
dieron, y todavías se producen, litigios por el agua de riego,
por las de dehesas o, incluso por el uso de la tierra.
Seguramente -en el pasado- las devergencias concluían en
cruentas guerras entre los comuneros.
Estas lides que llevaban consigo derramamiento
estéril de sangre, fueron resueltas por los hombres de los
valles centrales del actual Bolivia, acudiendo a una forma de "juicio
de Dios", consistente en que las comunidades nombraban paladines
para que solo elllos. -en representación de la colectividad-
tuviesen un duelo, cuyo ganador conseguían -para su comunidad-
la imposisión de los derechos reclamados. Los vencidos acataban
el resultaado del Tinku, que solo era temporal, porque
un nuevo encuentro podía alterar el resultado anterior.
(Foto:
En Torotoro se congregan las comunidades "Pampas", "Jucumanis"
y "Laimes" para realizar el "Tinku", una forma de
duelo o encuentro ritual. Provincia Charcas - Departamento de
Potosí.
En la actualidad el Tinku, solo tiene
en estas poblaciones, y algunas del Departamento de Cochabamba,
carácter simbólico y de conservación de las tradiciones. El
Tinku, en el que hombres de una aldea se enfrentan a los de
otra a golpes de puño y latigazos, se lo "ofrece" al o los
santos, en las fiestas católicas.
Tanto en los valles centrales de los Andes
bolivianos, valles mesotermo-cálidos, situados en el flanco
nororiental de la cordillera Real (Yungas); alta montaña y
altiplano de Bolivia, las diferentes manifestaciones folklóricas,
propias de cadaetnia o nación, transportan al observador a
mundos fantásticos, ya desaparecidos en otras latitudes por el
incontenible avance de la civilización occidental que, con su
rasero, va uniformando las culturas de los más distintos
pueblos.
(Foto: Indígena "yampara"
tocando el "tokoro".Pujillay en Tarabuco - Chuquisaca-
Bolivia.) |