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(Foto:
Grupo "Salaque" en la fiesta de Urkupiña, Quillacollo -
Cochabamba-Bolivia.)
En la ciudad de Quillacollo, muy cercana a la
capital de Cochabamba, desde hace aproximadamente medio siglo,
se realiza la festividad de la "Virgen de Urkupiña", el
15 de agosto de cada año.
Cuenta la leyenda que una pastora, cuya
familia era muy pobre, llevaba unas pocas viejas a ramonear
entre los arbustos del pedregoso cerro Orkopiña; un día se
presentó ante ella la virgen que le dijo: "Levanta unas piedras
y trasládalas a tu casa". La niña, obediente, puso unos
quijarros en su "llijlla" y, con su carga a cuestas, regresó a
su hogar. Allí ante sus asombrados ojos, se presentó un milagro:
las piedras se habían convertido en plata.
A esta fiesta de la "Virgen de la Asunción"
o "Asunta", acuden peregrinos y conjuntos de danzantes de
toda Bolivia. En los últimos 25 años, ha cobrado singular
relieve el "día del calvario" (16 de agosto). En ese día,
una impresionante multitud de romeros se concentra en el cerro
Orkopiña, en el que se habia aparecido la Virgen ante la pastora.
Entre los campos pedregosos y yermos que circulan al "Templo del
Calvario" -al que ha sido conducida, en procesión, la virgen,
desde el Templo de quillacollo, a 4 kilómetros de distancia-,
suceden extraños ritos: muchas personas, quitando las piedras
superficiales y allanando el terreno, hacen pequeñas casas
rodeadas de "huertos", que serán vendidos a los devotos que
piden a la Virgen los ayuden a poseer una vivienda, con sus
respectivos campos de labranza. Cuando una pareja de novios o
recién casados "compra" ese predio simbólico, de 2 metros
cuadrados, lo "ch'alla" con chicha, cerveza,
singani o vino., "para que Pachamama y no sólo al Virgen, sea
dadivosa" y se obre el milagro. Acude al lugar una banda de
músicos que ejecutan una "cueca", "para que baile la pareja e
invitados" sobre "sus" pertenencias. Luego, "para tomar posesión
del predio", la pareja se revuelca sobre la "casa", "árboles" y
"plantaciones" y, en su caso, sobre camioncitos de latón a
madera que forman parte de la "propiedad".
(Foto:
Conjunto de "Chutas" en la festividad de la Virgen de
Urkupiña (15 de agosto). Urkupiña, Quillacollo- Cochabamba-
Bolivia).
Otro curioso rito que ha tomado forma en
Orkopiña consiste en el rompimiento, a golpes de combo, de las
piedras de una cercana cantera. Los pedazos de roca que obtienen
los peregrinos, son depositados en pequeños sacos, pañuelos,
trapos, pero junto a estos trozos pétreos el devoto pone algún
dinero, que permanecerá guardado hasta el año siguiente en el
que se retornarán las piedras al cerro de Urkupiña y el dinero
será cosido, con alfileres, al vestido de la Virgen. En esencia,
el mito pone de manifiesto que las piedras son la "plata
de la virgen", susceptibles de convertirse en dinero en
el transcurso de un año, a través de negocios acertados, mejoras
en el trabajo, ascensos, etc. Los billetes que se depositaron
con las piedras son "el interés" que recibe la Asunta, por su
intermediación.
El peregrino-picapedrero hace rociar su carga
de piedras con agua bendita, que los curas católicos esparcen
profusamente, mas... "para asegurarse" que el milagro
económico pedido será obrado, busca, luego, a un "yatiri" nativo,
para que el las ch'alle e invoque los favorables designios de
Achachilas, Supay (Tío) y Pachamama, marcándose una de las
más claras formas de sincretismo religioso.
La fiesta de la "Asunta", en Quillacollo, se
ha convertido, en la actualidad, en una de las mayores
manifestaciones folklóricas de Bolivia. |