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Hermosa máscara de "diablo", en el Carnaval de Oruro. El
arte de los "mascareros", se exalta en formas y coloridos.
En esta máscara se encuentran rasgos patentes de sincretismo
religioso ya que, se observan: serpientes, batracios, arácnidos,
etc., representaciones totémicas nativas. Carnaval de Oruro -
Bolivia.)
Las
comunidades, tempranamente sedentarizadas en los Andes Centrales,
no deambulaban de un sitio de pasturaje de los rebaños, a otro,
porque en esta región montañosa -debido a su ubicación dentro de
la faja del Trópico de Capricornio)-, los pastos son perennes.
El hombre andino no tardó mucho en domesticar llamas y alpacas (camélidos),
animales que a la postre se convertirían en totémicos.
La vida espiritual-religiosa, aunque
manifiesta en todas las latidtudes del planeta, se exalta en las
alturas cordilleranas en laas que la fe en lo sobrenatural
aparece ligada a todas las acciones. El ser humano, con sólo
levantar la vista hacia la inmensidad de los mas azules cielos
de la tierra, comienza a preguntarse su origen y a cuestionar
cual es el origen de su propio origen. Llega, en su filosofar, a
la "chamajpacha", (del queschwa-aymara chamaj:
tinieblas, oscuridad y pacha: tiempo, época, total) o
tiempo en el que solo existían las tinieblas y la perpetua
oscuridad. Pero, también piensa, que un día el Inti (Sol) -en
triunfo- se levantó a los cielos para limpiar la oscuridad y
colmar con su luz y calor a la naturaleza simbolizada en "Pachamama"
-pacha: tiempo, época, total y mama: madre-) la
Madre Tierra: diosa hembra, en cuya matriz fecunda se depositó
la simiente derramada a raudales por el padre de la claridad,
cuya presencia encendía la vida.
Al correr del tiempo, los pensadores
precolombinos de los Andes Centrales, delimitaron tres mundos
claramente diferenciados:
(foto:
El Angel Gabriel de la "diablada" en la entrada del
Carnaval de Oruro. En parte el culto al "Tío" de las minas, se
transforma en un culto mixto"al "tío" o supay y a la Virgen del
Socavón. Carnaval de Oruro - Bolivia).
- 1) El "Janajpacha" o "Alakpacha",
ultramundo habilitado por exelsos dioses como Pachacamaj
(pacha: tiempo, época, total y camaj: animador)
dios que dá vida y movimiento al cosmos; es la energía
espiritual presente en lo visible e invisible y quién ordena el
sincronismo del universo. Una de sus manifestaciones se
patentiza en "Qhonilla T'ijsi Wiraqocha" (qhon:
trueno; T'ijsi: fundamento o raíz de las cosas; Wira:
grasa o sebo; qocha: mar, lago,laguna, estanque), dios
que domina al relámpago y al trueno; señor de las aguas y
generador de la vida. En la época del dominio Inca a este dios
se le dió figura humaana, representada por un ser alto, blanco,
con tupida barba y vestido con una saya alba.
"Inti o Villca",
dios Sol, capaz de engendrar la vida en Pachamama, la naturaleza.
Para los pueblos que dominaron la agricultura fué Inti, sostén
de la vida y, para rendirle homenaje, se levantaron fastuosos
templos recubiertos con planchas de oro.
(foto:
Al actual territorio boliviano, fueron trasladadas de varias
partes de Africa, esclavos negros. Se los destinó a las minas de
Potosí donde murieron a millaares impactados por el clima frío
de la región. Las únicas comunidades africanas que lograron
sobrevivir y ambientarse se radicaron en los "Yungas" o valles
mesotérmicos del flanco nororiental de la Cordillera Real, donde
hicieron labores agrícolas: cultivo de caña de azúcar, café y
coca. La danza de la "Saya", rememora gran parte del
ominoso pasado de la raza negra)
- 2) El "Acapacha"(aquí, ahora): la
naturaleza en la que se engendra la vida. El mundo real en la
que Pachamama es diosa fundamental. En este mundo
moran los seres vivientes y las almas de los muertos, para las
que no existen ni el cielo por haber sido buenas, o un imnfierno,
si fueron malas. Aún hoy, en muchas comunidades -a pesar que
recibieron la influencia de los curas misioneros-
no cabe la existencia del cielo o el infierno judeo-cristianos.
Los ritos, traducidos en ofrendas para
Pachamama, son varios. Pero, los curas misioneros quienes
trajeron consigo diferentes imagenes de la Virgen (La dolorosa,
La Inmaculada, La de la Asunción, La del Rosario, La Candelaria,
etc. ) asumieron que los nativos "catequizados" habrían de
abandonar su idólatra religión adoptando la verdadera. Para
asombro de esos sacerdotes, los ïndios"se hicieron sin retaceos
a la nueva fe, pero... sin abandonar sus antiguas creencias.
dicho de otro modo: dentro del espíritu
de los precolombinos podían asumirse, como propias, nuevas
formas de dioses o espíritus tutelares representados en los
santos cristianos, en perfecto sincretismo religioso, que
perdura hasta la actualidad.
(foto:
Representación totémica del "Cóndor", ave rapáz de los
Andes, en los que los nativos depositaron parte de su orgulloso
ancestro. Carnaval de Oruro - Bolivia).
- 3) El "Manqhuepacha" o "Supayhuasi"
: (Morada de supay) este ultramundo precolombino era -y lo es
todavía- dominado por un gran dios denominado "Supay",
amo y señor de los recintos de la oscuridad: cavernas naturales,
bocaminas, intersticios dentro del seno de la tierra; es también
dueño de todas las riquezas minerales que encierra el subsuelo.
Supay, es un dios
que rechaza a las mujeres y se disgustan si ellas penetrana en
su morada. Por ello -en los yacimientos de minerales del
occidente de Bolivia- los mineros impiden el ingreso de mujeres
en los socavones; afirman que "se pierden las vetas" si algún
ser del sexo femenino entra en los túneles.
(
Dentro de los socavones de las minas
bolivianas, se encuentra presente la imagen del denominado "Tío",
a la que los mineros rinden culto. Le dan a beber alcohol y le
ponen cigarrillos encendidos entre los labios. Se le hacen
zahumerios con yerba koa e incienso y se le brinda coca. El
Tío, es sin duda una representación de Supay.
Junto a las enseñanzas de los misioneros, se
dió a Supay la grotesca figura que posee el demonio según la
imaginación cristiana: cabeza en la que resaltan los ojos
saltones, nariz larga y afilada o aguileña, en otros; cuernos de
carnero que le nacen de la frente; cabellera hirsuta que llega
hasta las espaldas, que pudo también estar formada por
serpientes. El demonio fué mostrado como mezcla de humano y
animal, y , para ser mostrado como un ser ávido de placer, debía
poseer un falo erecto con descomunales proporciones. Satanás -en
la representación cristiana-, es amigo del lujo y de la
ostentación. Su vestimenta -cuando no se presenta desnudo- es
ricamenta adornada y plen de colorido.
(Foto:
Figuras de la Morenada en el Carnaval de Oruro-Bolivia).
Una de las mayores manifestaciones del
folklore boliviano se amalgama en la "DIABLADA" orureña. Los
diablos que danzan para la Virgen del Socavón, en el Carnaval de
Oruro, nos conducen a la idea que los seres malignos de los
avernos reconocen su derrota inflingida por la madre de Jesús.
Es posible que la diablada orureña tenga su
origen en los primeros años del siglo XVII, cuando se descubren
los riquísimos filones de plata que poseen la región de los Urus.
Junto con el trabajo minero, los españoles se
enfrentan al mito de Supay y se plantea su feble afirmación de
que es correspondiente al demonio cristiano al que la Virgen
aplasta.

(Foto: "Rey Moreno",
Moreno es un eufenismo de negro. Los conquistadores hispanicos
llevaron esclavos africanos, para el cultivo de la coca y otros
productos; Estas tribus aún en su obligado exilio, reconocían a
su rey. El último "rey africano", asumido como tal por su
comunidad, murió en Yungas a principios del año 1990. Carnaval
de Oruro-Bolivia).
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VIRGEN DEL SOCAVÓN
En una guarida ubicada en el interior
del cerro Uru Uru, vivía el gigante Wari, Señor de los
terremotos. Todas las mañanas Inti Wara (lla aurora), la
bella primogénita del sol, despertaba a Wari. El semidios
pronto quedó prendado de ella, rodeóla con sus brazos de
humo y fuego volcánico quiso tomarla para sí; pero no pudo
poseerla porqque el Sol acudió en auxilio de su hija y
sepultó a Wari. En represalía, éste pervirtió a los
pobbladores de la región y logró que abandonen la
agricultura y el culto solar, y que se consagren a la
minería y aconciliábulos nocturnos en los que se abusaba
de la chicha y se invocaba a lagartos, sapos y víboras.
Abatidos por los vicios, los lugareños se hiciron apáticos,
uraños y silenciosos.
Después de una lluvia torrencial,
apareció el arco iris y conél vino Inti Wara bajo la forma
de una bellísima ñusta; estaba acompañada por los amautas
y curacas que Wari había desterrado. La ñusta revivió los
antiguos ritos solares, enseñó el quechua y reencaminó a
la población por la buena senda. Para vengarse del pueblo
redimido, Wari envió contra él cuatro grandes plagas; una
mounstruosa serpiente que devoraba ganados y sementeras,
un sapo descomunal, un lagarto que amenazaba con destruir
el pueblo, y una legión de hormigas. La ñusta trabó
combate con los monstruos, los decapitó y convirtió en
piedra y trocó en arena a las hormigas.
No obstante sus victorias, la ñusta hubo
de transformarse en la Virgen de Socavón, Patrona de los
Mineros, para escapar a la persecución de su implacable
enemigo Wari. Por su parte, Wari quedó convertido en el
Tío de la mina. Durante el sábado de carnaval, los tíos
ataviados de diablos bailaan en honor de la Virgen del
Socavón. Antiguamente el jefe de estos diablosdanzarines
se llamaba Waricato, el representante de Wari.
Fernando Montes Ruiz (La máscara de
piedra). |
(foto:
Espléndido disfraz de un componente de la "Morenada". La
máscara de estuco pintado, a través del tiempo, se ha ido
transformando con la inventiva de los artesanos mascareros. En
este caso, sobre la cabeza del "moreno" se yergue un
pulpo de evidente orígen marino, lo que debe interpretarse como
"un recuerdo del pasado", en el que existían directas relaciones
entre las comunidades del litoral oceánico y las del mundo
andino, que permanecieron hasta muy entrada la colonia. Carnaval
de Oruro-Bolivia).
Entre las inveteradas costumbres precolombinas,
y para dar brillo a sus principales festividades, se reunían en
determinadas ciudades y markas (aldeas), comunidades de lejanas
comarcas. Este es el caso de la festividad del Intip Raymi
o del solsticio de invierno, que se realizaba en el Cusco entre
el 21 y 24 de junio de cada año. Las comunerías se agrupaban en
la Huacaypata (Huacay: llorar y Pata: altura)
donde con lamentos pedían que el Inti (el Sol) no exceda los
límites de su viaje sideral y se "vaya dejando huérfanos de su
luz y calor a los hombres". Una vez que el solsticio se había
producido y el padre Sol retomaba su viaje hacia el oriente,
cundía la algazara general. En el Cusco, en consecuencia, se
reunían comunidades llegadas al Antisuyo, Collasuyo, Kuntisuyo y
Chinchasuyo.
La fiesta del Carnaval de Oruro parece tener
inicio el año 1783. Marcos Beltrán Avila (Historiador; Historia
Colonial de Oruro pag.: 199 y 309.) dice que: "la chusma se
alegró, bailó, jugó y formó comparsas". "La comparsa constaba de
trescientas personas, las mismas, que quisieron entrar en la
Plaza Mayor, y no las dejaron quedándose en la del Regocijo". "Corría
entonces el año 1783 o el 1784 |